Comportamientos pocos cívicos ¿o soy rare? 2

Voy a seguir con algunos comportamientos que me sacan de quicio.

Quinto: los que van a un concierto a verlo a través del móvil:

Has pagado un buen dinero por una entrada para ver a tu cantante o grupo favorito. Lo has planificado bien para tener un buen sitio: centrado, relativamente cerca, para no perderte ni un detalle ni una expresión.

Llega el día del concierto y ahí que te vas todo ilusionade a disfrutarlo.

¡Iluse! No va a ser tan fácil. No contabas con el poco civismo de los demás.

Ahora se ha “puesto de moda” grabar el concierto con el móvil. Y claro, para hacerlo tienen que levantar el dichoso aparato por encima de sus cabezas.

Y tu, que estás detrás te encuentras que sólo puedes ver el concierto a través de la pantalla del de delante.

Y ya le puedes decir y pedir que lo baje, encima que te pone mala cara de “no me molestes”, a los cinco minutos ya lo tenemos otra vez delante de tus narices.

Ya le puedes explicar que tú sí has venido a ver el concierto EN DIRECTO, que elles se ve que no hablan tu mismo “idioma” o no es lo mismo “en directo” para elles que para ti.

Que ya les puedes explicar que para ver el concierto a través de un móvil te quedas en tu casita y no pagas un buen pastón.

Así que, para no pasarme todo el rato cabreade tomé una decisión: me llevo un abanico y cuando aparece el móvil delante de mis ojos, con mucha elegancia lo bajo con suavidad ayudándome del abanico. Después de unas cuantas decenas de veces acaban por entender el mensaje.

Así que si quieres grabar el concierto con el móvil ponte a un lateral o detrás. Pero no moleste o sacaré el “abanico justiciero”. 😉

Sexto: los patinetes y bicicletas por las aceras:

Tema delicado este porque estoy totalmente a favor de una ciudad más limpia y menos contaminada.

Una vez aclarado esto, voy a exponer mi problema. Suelo ir bastante a pie siempre que puedo, sobre todo por el centro de la ciudad.

Pero últimamente esto es algo “peligroso” porque si te despistas un poco peligra tu seguridad física.

Me explico: vas andando tranquilamente por cualquier acera, a tu ritmo, sin hablar por el móvil ni nada. Y de repente se te cruza un patinete o bicicleta a “toda velocidad” y o das un paso atrás o te atropella.

Otro ejemplo: sales de una tienda y ¡zas! Un patinete pegado a la fachada a toda velocidad que te tira la bolsa, el bolso y eso con suerte porque un centímetro más y te arranca la cara y toda la parte delantera del cuerpo.

Más: vas andando a medio metro de cualquier fachada y coges un caramelito que llevas en el bolsillo. Como persone étique y responsable vas a tirar el papel a la papelera ahora que justo vas a pasar por su lado. Apenas tienes que estirar el brazo y de pronto ¡zas! Una bicicleta a toda pastilla pasa entre la papelera y tu, que poco le falta para llevarse la papelera y tu brazo por delante.

Un poco más: vas andando a tu ritmo por la acera, como debe ser y de repente oyes detrás de tí: frenazo y timbrazo. Te giras y un cicliste con cara de mala hostia chillándote que te apartes. A ver igual no se ha enterado que yo soy el peatón y tengo prioridad.

Y yo me pregunto: ¿A estos “motorizados” alguien les ha dicho alguna vez que las aceras son para los peatones? ¿Que no tenemos porqué mirar a derecha e izquierda y detrás para ver si viene un incívique sobre ruedas?

Es que me dan ganas de llevar unas barras laterales extendidas a cada lado, delante y detrás a modo de protección tipo “Mad-Max” para proteger mi integridad física.

¡¡¡Un poco de por favor!!!!

Séptimo: la gente que va andando y hablando por el móvil:

No voy a opinar sobre lo que me parecen los que van hablando “a soles” por las aceras. Que al final ya he aprendido que llevan un pinganillo y hablan, muchas veces, a grito pelado por la calle. Al principio, lo juro, pensaba que era una nueva epidemia que producía locura y que te daba por hablar, reír y gritar tu sole cuando andabas.

No, voy a reflexionar sobre eses persones que van mirando y escribiendo por el móvil mientras van andando. Y no me centraré en lo peligroso que llega a ser, que ya lo dicen algunas campañas oficiales y se han hartado de mostrarnos los batacazos en vídeos.

Me voy a centrar en esos que se te cruzan por la acera o te vienen de frente. Y que sabes que te van a “arrasar” porque ni te ven, ni miran.

Cuando tienes sitio para desviarte porque la acera es lo suficientemente amplia no hay problema, pero cuando no es así es que se dan de bruces contigo, levantan la vista, molestes, porque les has interrumpido y siguen como si nada, sin una disculpa, sin un gesto de “lo siento”, nada.

Y ahí te quedas tú, como une pasmerote, sin saber si acordarte de su familia o de quién inventó el móvil.

Y cuando van “en bandada” o desplegades y todes con la vista al móvil, huye o metete enseguida en una tienda hasta que pasen o te arrastran con elles sin ningún miramiento o sufres choque tras choque hasta que pasan.

Lo que dije anteriormente: barras/pinchos laterales de protección va a ser lo mejor para poder circular segures por nuestras aceras.

¡Que cruz!

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COMPORTAMIENTOS POCO CÍVICOS ¿O SOY RARE?:

Bueno, quiero empezar hablando de un tema que igual levanta ampollas en mucha gente: el comportamiento de algunas personas en lugares públicos.

Primero la bandada: son ese grupo de tres o más personas que van juntas, normalmente en formación “desplegada” y con una delante o detrás, formando cuña. Me imagino que para oírse todas y para no perderse ni una palabra de lo que diga alguna de ellas.

Eso sí, da igual lo ancha o estrecha que sea la acera, ellas no pierden la formación, como si en ello les fuera la vida o hubieran hecho una promesa que no pueden faltar.

Y pobre de ti si te interpones en su trayectoria, porque no se apartan y te atropellan, empujan o tiran hacia un lado sin ni siquiera darse cuenta, ni una mísera disculpa.

Que solo te queda hacer de MazingerZ y”codos fuera” o tirarte a la calle Y arriesgarte a que te atropellen antes de que te pasen por encima.

No intentes protestar, ni se enteran. Y si a codazos las desplazas tu, reivindicando tu posición, te arriesgas a que te suelten improperios de toda clase, por no haberte volatilizado a su paso.

Y no solo si estás andando hacia la bandada, si tienes la mala suerte de que te pillen parade en un lado porque estás esperando a alguien, o al semáforo o lo que sea, les da igual, la bandada nunca pierde la formación, te atropellan y a ti de mantener la compostura o de tirarte debajo de una moto o un coche. Es tu decisión.

Segundo: las personas que chillan: esto ya es muy curioso, tu vas andando, los demás van andando, cada uno a su ritmo, a su bola y de repente pasa alguien a tu lado y, justo en ese preciso momento, cuando llega a la altura de tu oreja, tiene que llamar a alguien que, claro se encuentra dos pasos por delante, o en la acera de enfrente, o que le está esperando en la puerta de la tienda. Y claro, no podía esperar a llegar a su altura, no, tenía que chillarte en toda la oreja, dejándote sorde para el resto del día.

O los que, cuando estás en una cola, tienen que llamar a los demás, que están en otro punto de la cola, y tienen que decirle algo a gritos, encima de ti, claro, sin ninguna consideración hacia tu persona y tu tímpano.

No se les ocurrirá pedirte que les guardes el sitio para acercarse a saludar o a contarles lo que sea tan importante en ese momento, no, mejor dejarte sorde y con el tímpano vibrando de dolor.

Y no te quejes, que te miran con una cara de asco y perdonavidas que ya sí te dan ganas de darle con todo el bolso o lo que tengas mas a mano en toda la boca a ver si así pueden seguir chillando.

Tercero: los que no dejan salir: son esas personas que, por ejemplo en el metro o autobús quieren entrar sin antes dejar salir, supongo que con el profundo temor de que justo cuando salgan todas las personas el conductor decida salir pitando echando pestes sin dejar subir a nadie, no?

O los que aprovechan que abres la puerta para entrar (o salir) ellos, empujándote a un lado, si son varios con la intención de entrar o salir todos y que tu les hagas de portero. Digo yo que deberían enseñar el título aristocrático primero para que además les hagamos una reverencia por el gran honor de servirles.

Y, no digamos de los que, cuando ven que no les vas a dejar pasar primero (porque ya te conoces el percal y te has levantado reinvindicative) y, por el temor de si se cierra la puerta detrás de ti, porque igual se puede hacer “el vacío” y la puerta va contigo, entonces deciden aguantar la puerta con el brazo y el cuerpo quedándose la cosa de tal forma que, si decides pasar tienes que rozarles, literalmente.

Y, si les pides que, por favor te dejen pasar, entonces, todo ofendide te dicen: “ si es lo que estoy haciendo, si hasta te estoy sujetando la puerta” (cara de asco ofendida y perdonándote la vida).

Pues no, mira, no quiero que me sujetes la puerta ni que te refriegues contra mi, déjame pasar y luego pasas tu, así de sencillo. No creo que haga falta estudiar una ingeniería para entenderlo.

Cuarto: las personas que se agachan en tu cara: esto ya es lo más de lo más. Tu estás tranquilamente sentade en el cine, en un concierto, en el autobús, en el metro, en un bar o donde te dé la gana y va esa maravillosa persona cívica que está en el asiento de al lado, se levanta y se dobla para coger algo que tiene en la bolsa que tiene en el suelo. Porque claro, cuando estaba sentade no podía hurgar o buscar lo que sea que tenga que encontrar, no tendría gracia, porque entonces no molestaría al de al lado.

Pero espera, no se dobla de espaldas a su acompañante, no sea que le resulte molesto, no, se dobla encima de ti poniéndote todo su trasero encima de tu boca.

Da igual si te gusta el trasero o no, que si no te apartas un poco y ladeas la cabeza te da en toda la cara.

Y si estás en un bar o restaurante, encima con su chaqueta o bufanda o lo que lleve, que siempre lleva algo colgando, lo refriega encima de tu plato o vaso. Es un plus de cortesía, por si no te molestaba suficiente con su culo, también la bufanda que arrastra por todos los suelos en tu plato o vaso. Dos por uno.

Y aquí, de nuevo, si protestas, malas caras y “es que hay gente que les molesta todo, pues que se queden encerraditos en su casa”.

Y tu con ganas de llevar un alfiler preparado para defenderte cada vez que te agreda e invada un culo no autorizado.

Resumiendo: te atropellan, pisan, empujan, chillan y dejan sorde, te impiden entrar o salir y te meten culazos en toda la cara y encima el incívique, el maleducade, el protestone y el tisquimisqui eres TÚ.

No ellos, NOOOOO, ellos tienen todos los derechos, de ir como les venga en gana y que todes se aparten a su paso, de chillar lo que quieran o más cuando les apetezca, de que tu les sirvas de portero, de no molestar a sus acompañantes y molestarte a ti invadiendo tu espacio y tú y solamente tú eres el incívique y el que se comporta mal.

¡¡¡MALAMENTE!!! ¡¡¡MUY MAL, MUY MAL!!!

Bienvenide a mi blog. Desde aquí voy a sacar punta a las absurdidades del día a día.

Demasiadas veces la realidad supera la ficción.

Supongo que el sentido de este blog es sacar esos pensamientos y emociones que me producen esas noticias, acontecimientos o situaciones que me llegan diariamente y que, sinceramente, no puedo creer que sean verdad, o bien por lo triste, o por lo absurdo, o por lo ridículo o por lo increiblemente manipuladores que son.

Muchas veces no sé si reirme o llorar, no sé si tirarme al tranvía o al tranviero.

Así que intentaré desgranar, ridiculizar, reir o enfadarme según me haya afectado el asunto en cuestión. Y veremos que sale cuando se abre la caja de pandora.